Boda gitana en Lumpiaque (Zaragoza)

Fotógrafo de bodas

Hace unas semanas tuve la oportunidad de fotografiar una boda gitana. Se casaron Jairo y Samara en Lumpiaque, provincia de Zaragoza, muy cerca de Epila, el pueblo natal de mi familia paterna. Me gusta alternar los encargos habituales de fotógrafo de bodas con otro tipo de bodas o eventos sociales en los que cambiar de aires y disfrutar de cierta sorpresa.

Para la fotografía de bodas gitanas ofrezco dos opciones:

1.- Encargo sin coste: Yo acudo por libre y hago fotos a mi aire. Sin estar sujeto a un compromiso con la pareja y tratando de no molestar mucho. Envío a la pareja las fotos en formato digital días después de la boda. En estos casos normalmente ya hay alguien encargado del reportaje y es quien lo cobra y sobre el que recae la responsabilidad del encargo remunerado

Es el caso de las fotos de esta boda. Yo estuve dos o tres horas, con mi amigo Pepe Diez. Nos invitaron a comer, conocimos gente, hicimos unas fotos. Son situaciones en las que suelo tener más libertad y por ello la posibilidad de hacer algo más personal.

2.- Encargo remunerado: Si la familia me quiere hacer el encargo del reportaje de boda yo encantado por supuesto. Sería cuentión de hablar que momentos quieren reflejar, el formato de entrega, etc. Y hacer un presupuesto.

Volvemos con la boda de Jairo y Samara. No es la primera vez que hago fotos en una boda gitana. Hace tiempo mi afición al flamenco me permitió conocer el ambiente gitano del barrio de la Magdalena de Zaragoza. Estuve en un par de bodas, entre ellas la de mi amigo Arturo. Ahora ya como profesional y con unos cuantos años de aprendizaje a mis espaldas me apetecía volver a fotografiar una boda gitana, aunque solo fuera durante unas horas.

Selección de fotos de la boda:

Las fotos que he seleccionado van desde poco antes de la ceremonia hasta los preparativos de la cena. Al día siguiente tenía reportaje de boda cerca de Pamplona y no me pude quedar hasta muy tarde.

La fiesta que comienza después del reparto de la tarta no está recogida en el reportaje. Una pena, pero vamos, ya habrá otra ocasión. Lo que es la esencia de una boda gitana creo que si se puede intuir, porque es algo que me llama la atención y despierta mi curiosidad. Culto evangelista, fiesta, rumba, alegría y ante todo, autogestión.

Un saludo a Jairo, Samara y sus familias.

Nacho Bueno, fotógrafo de bodas en Navarra, Aragón y La Rioja