A Luis ya lo conocía de la boda de Jose, su hermano, el que hace de maestro de ceremonias. Por cierto, a Jose le hice una foto el día de su boda subiendo por un tronco en la orilla del Ebro que podeis ver en las galerias de esta web. Es una foto que me encanta y que ha sido comentada en conversaciones sobre “el sentido de un reportaje de novios” con algunos compañeros fotógrafos.

En fin, que por eso, porque ya conocía a Luis, cuando me llamó y me dijo que le gustaría que hiciese el reportaje de su boda pensé “bien, aquí hay tema!!”. Y no andaba muy desencaminado, me refiero por ejemplo al auto loco con el que la pareja llegó a la ceremonia, al fiestón que se montó después del banquete, al ambiente de la ceremonia, al cachondeo que se llevaban las chicas del equipo de futbol-sala femenino al que Luis entrena…. y por supuesto también al elegante paseillo por la Calle Alfonso de Zaragoza que estuvieron encantados de hacer cuando yo lo propuse. Entre otras cosas porque les va como anillo al dedo. El pase de diapositivas musical a ritmo de chorinho brasileiro creo que también les encaja a las mil maravillas… no os parece?

En esta boda conté con la ayuda de Carlos Canales Ciudad, estupendo fotógrafo de Zaragoza cuyo trabajo llevaba siguiendo unos meses. Tuve el placer de conocerle personalmente a través de este encargo. Gracias Carlos, gracias Susana y Luis por darme toda la confianza para el día de vuestra boda. Hasta siempre!