Soy Nacho Bueno

y me confieso felizmente atrapado por la fotografía de bodas.

El trabajo en las bodas me permite estar en continuo crecimiento, siento que estoy vivo en el aspecto creativo y comparto la aventura de un gran día con parejas con las que conecto. Os voy a resumir en tres pilares básicos cual es mi propuesta para vuestra boda, pero antes os cuento algo más de mí y de cómo he llegado hasta aquí.

La necesidad de congelar los recuerdos para la posteridad es algo que me atrajo ya de adolescente. Yo era siempre el que llevaba la cámara encima en las aventuras con los colegas y los viajes de juventud (interrail, campos de trabajo, escapadas a la playa y la montaña) Mientras estudiaba la carrera aprendí a revelar negativos. La magia del cuarto oscuro. Cuando me independicé instalé un laboratorio en una de las habitaciones de mi casa, menuda aventurilla. También comencé a formarme y a intuir la fuerza que tiene la fotografía cuando hay una intención trabajada y personal en la mirada del que dispara.

Después de 3 años trabajando de químico en una fábrica sentí que cuerpo y cabeza me pedían aventurarme ya en serio. Tarde en llegar algo más de lo previsto. En el camino se cruzaron otras dos pasiones, la música y la jardinería, que se convirtieron durante un tiempo en actividades profesionales mientras seguía formándome como fotógrafo. Fue cuestión del azar o del destino, pero el caso es que un buen día empezaron a llegar propuestas profesionales al grupo en el que tocaba y aquello dio lugar a 6 intensos años de samba y carretera con 250 actuaciones en el camino.

Con la crisis del 2008 todo aquello terminó de golpe y fue ya cuando lo aposté todo a la fotografía. Coincidió además con la maravillosa decisión de crear una familia, que vino acompañada por el traslado de mi lugar de residencia a Navarra. Ahora son ya 10 años como profesional, 8 de ellos metido de lleno en el mundo de la fotografía de bodas, un lugar en el que siento que lo que hago, y sobre todo cómo lo hago, tiene mucho que ver con quién soy.

¿Quieres saber como trabajo?

Mi propuesta para vuestra boda, en 3 puntos

1.- El aspecto documental es clave

Durante buena parte del día pasaré desapercibido
Para capturar cada momento, cada emoción, cada gesto. El día de la boda está plagado de fotografías para toda la vida y me concentro en estar situado en el lugar adecuado y disparar en el momento oportuno.

Puede ser algo esperado como la entrada de los novios al banquete o algo inesperado como el curioso baile de la tía del novio. C

Cuento con la experiencia acumulada tras años de intención documental en reportajes de boda, algo que me ayuda a anticiparme y a resolver situaciones con rapidez y solvencia.


2.- Olvídate del reportaje pastelón

Busquemos algo natural con un puntito creativo
Trato de que el reportaje fluya sin darnos cuenta, improvisando, buscando gestos espontáneos sobre la marcha que sean auténticamente vuestros. Me gusta equilibrar el ingrediente romántico con un aporte creativo y original que pueda ser compatible con vuestro carácter y sentido del humor.

3.- Soy parte de vuestro equipo.

Me meto en vuestra boda, trato de conoceros
Quiero establecer una relación de confianza para contar desde el principio con vuestra complicidad. La preboda es una buena ocasión para conocerse mejor, pero en caso de que no os encaje este reportaje yo propongo una reunión previa a la boda para hablar de todo un poco. Si no es posible siempre se puede hacer un Skype o una llamada. Familias, amigos, organización, sorpresas, detalles, etc.

 

No siempre acabo manteado, pero una vez ocurrió y mi segundo fotógrafo lo inmortalizó para siempre.